Tesoros del Sur
Tesoro de Ánzola 📷 38 fotos

ÁNZOLA, GRANADA

Tesoro de Ánzola

El Tesoro de Ánzola es una casa rural con encanto para disfrutar, compartir y desconectar. Su patio interior con piscina privada es el lugar perfecto para relajarse, mientras naturaleza, privacidad y confort se combinan en un entorno único.

Qué ofrecemos

Piscina privada al aire libre
Cocina totalmente equipada
Chimenea
WiFi gratis en toda la casa
Capacidad hasta 15 personas
Gran TV 75 pulgadas
Cuadras para caballos
Patio interior

Exteriores

  • Piscina privada al aire libre
  • Sofás
  • Tumbonas
  • Sombrillas
  • Zona de comedor exterior
  • Todo el equipamiento para el cuidado y aseo del caballo
  • Cuadras para caballos
  • Patio interior

Cocina

  • Cocina totalmente equipada
  • Cafetera de cápsulas
  • Cafetera italiana
  • Microondas
  • Horno
  • Tostador
  • Hervidor de agua
  • Utensilios de cocina
  • Frigorífico
  • Placa de cocina

Baño

  • Papel higiénico
  • Toallas
  • Ducha
  • Lavabo
  • Secador de pelo
  • Secador de toallas

Habitación

  • Ropa de cama
  • Perchas
  • Ventilador o aire acondicionado

Zona de estar

  • Chimenea

Idiomas que se hablan

  • Español
  • Inglés

Internet

  • WiFi gratis en toda la casa

Mascotas

  • No se aceptan mascotas

General

  • Capacidad hasta 15 personas
  • Posibilidad de cuna para bebé
  • Lavadora/secadora
  • Plancha de ropa
  • Gran TV 75 pulgadas

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Sobre este lugar

Una casa especialmente diseñada y pensada para las familias y grupos que quieren disfrutar de unos días relajados en compañía de los suyos. Situada en Ánzola, una pequeña aldea de Casanueva, perteneciente a Pinos Puente, en la provincia de Granada, con el centro de la ciudad a un paso. Rodeada de naturaleza y tranquilidad, conserva la esencia y el carácter rural de la zona, combinándolos con una estética elegante, cuidada y actual. Cada espacio ha sido diseñado para transmitir calma, comodidad y autenticidad, respetando el alma tradicional de la vivienda pero incorporando todas las comodidades modernas para una estancia exclusiva y acogedora. El corazón de la casa es su patio interior con piscina privada, un rincón íntimo donde el silencio, la paz y la sensación de desconexión se convierten en protagonistas. Un espacio perfecto para relajarse, compartir momentos especiales o simplemente disfrutar de la tranquilidad del entorno. Y hay algo que muy pocas casas rurales pueden ofrecer: aquí tu caballo viene contigo. La finca cuenta con seis boxes, zona de lavado y pista de trabajo, con la cama de paja puesta por nosotros y la limpieza del box a su salida incluida, para que la estancia sea tan cómoda para él como para ti. Hacemos pupilaje por días, y hay pernocta para quien va de paso por la A-92. Ideal para quienes buscan naturaleza, privacidad y una experiencia diferente, en un ambiente donde lo rural y lo contemporáneo conviven en equilibrio.

Historia

Ánzola es una de esas aldeas de la Vega de Granada que crecieron alrededor del agua y de la tierra. Durante siglos, esta llanura entre el Cubillas y el Genil fue la despensa de Granada: huerta, cereal, olivar y, más adelante, el tabaco, con sus secaderos de ladrillo todavía en pie repartidos por el paisaje. Los cortijos y las casas de labor se levantaron aquí para vivir al ritmo del campo, con sus patios dentro, al fresco, dando la espalda al sol del verano.

Qué ver

Granada está a unos veinte minutos en coche, así que se puede dormir en el campo y amanecer en la Alhambra. Conviene sacar la entrada con bastante antelación: es de los monumentos más visitados de España y se agota. Además de la Alhambra, el Albaicín, el Sacromonte, la Catedral y la Capilla Real dan de sobra para varios días. A pocos kilómetros está la tierra de Lorca: la casa donde nació, en Fuente Vaqueros, y la de Valderrubio donde pasó su infancia, que son hoy casas museo y se visitan. Quien haya leído La casa de Bernarda Alba reconocerá el pueblo. Hacia el otro lado se levanta Sierra Elvira, con los baños termales de Atarfe al pie y los restos de Medina Elvira, la ciudad que hubo antes de que existiera Granada. Y subiendo al norte, Moclín, con su castillo nazarí asomado al valle, desde donde se mandaban señales a la Alhambra. Para el día a día, los supermercados, las panaderías y los bares de tapas están a 3-5 minutos.

Rutas

La Vega se recorre bien a pie y, sobre todo, en bicicleta: los caminos entre huertas, choperas y acequias son llanos, tranquilos y van de aldea en aldea. Es terreno fácil, bueno para ir con niños o para salir a rodar sin pretensiones. A un cuarto de hora está el embalse de Cubillas, con sus orillas para pasear, y Sierra Elvira, que se sube desde Atarfe y regala toda la vega de un vistazo. Y la ruta estrella de la comarca es la del Gollizno, en Moclín: unos ocho kilómetros circulares, de tres a cuatro horas, sin dificultad, por pasarelas colgadas sobre el río Velillos, con miradores, puentes y hasta pinturas rupestres del neolítico. Es de las excursiones que se recuerdan. No cabe olvidar que podemos llegar a Sierra Nevada o a la Costa Tropical en unos 60 minutos en vehículo. Y esos mismos caminos de la Vega, llanos, de tierra y sin tráfico, son terreno de caballo. Quien venga con el suyo lo tiene durmiendo en la finca, en uno de los seis boxes, con la pista de trabajo para desentumecerlo después del viaje y la zona de lavado para cuando vuelva de la ruta.

Cómo llegar

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Número de Licencia: VUT/GR/014846